Guillermo Vidal Ortiz
Se recuerda que todos vivimos parcial pero permanentemente enga帽ados o bien enga帽ando, contando s贸lo parte, ocultando otra parte y nunca las mismas partes a las diferentes personas que nos rodean. (1) Admitimos que aquello que se nos cuenta no es del todo cierto o acaso lo es s贸lo en parte y no en la mayor铆a de las veces y a煤n as铆, admitimos, nos aferramos a la mentira de las ficciones, a las historias que han de ser tomadas como ciertas o al menos como v谩lidas y somos capaces de sumergirnos dentro de un mundo que no es nuestro mundo pero tampoco deja de serlo, un mundo dentro de lo posible o al menos eso que pudo ocurrirnos y seguramente ocurri贸 a otros o les suceder谩 en lo adelante o se habla de alguien o de algo y se cree que es aquello lo cierto aunque nunca tengamos la...
Leer más
Fran J. Girao
Los necesitamos. Los necesitamos para asombrarnos, enfadarnos y preguntar. Para romper la linealidad objetiva y llana del discurso, los necesitamos. Son los signos de interrogaci贸n y exclamaci贸n. Los de cierre (鈥?鈥 y 鈥!鈥) est谩n en uso y gozan (a pesar de los llamados emoticonos o 鈥渟mileys鈥 de Internet) de buena salud. No podemos decir lo mismo de los de apertura. Por influencia principalmente del ingl茅s, est谩n en desuso, en retirada. Puede haber quien, leyendo esto, lo considere l贸gico, que crea que hablamos de s铆mbolos arcaicos que ya carecen de sentido. Vamos a intentar demostrar que, quien as铆 piensa, se equivoca.
Dejando de lado la opini贸n, leg铆tima, rom谩ntica y acertada, de que deber铆amos conservarlos por un puro sentido est茅tico y tradicional, lo cierto...
Leer más