El Aprendiz

Fue el instante en que el mundo se detuvo. Los gritos y las órdenes del profesor llegaban a él amortiguados y ajenos, era el eterno segundo en que el hombre se hunde en la soledad absoluta y de pronto siente que lo que va a suceder no es tan malo porque siempre hemos estado esperando el segundo en que la luz se volverá todo lo segadora posible… El aprendiz de redentor nunca llegó a la ventana…

Su segunda fantasía, épica a morirse, se cubrió tras el humo y la metralla y ya no hubo para él posibilidad alguna de incluirse en lo inalcanzable en materia de justicia social y sus derivados, sin manos y anclado de por vida en la Isla todo era una mierda… Si un manco es incapaz de montar un ómnibus como el resto de los mortales, ¿qué queda para su participación en la lucha armada?

Good bye, Lenin.

La Amiga abre la ventana, la misma, y se suelta el cabello. El Viejo Guerrillero se recuesta en la cama junto a la Esposa y ven a la Amiga desnudarse. La india se pasea en blúmer delante de la cama. Su cuerpo, sin ser exuberante, ha sido tocado con la exquisitez de los detalles: los senos y la cintura son de una cadencia que el tiempo no ha vencido… Se sienta delante de la pareja en una butaca. “Ahí mismo debió haber sucedido”, piensa el Viejo Guerrillero sin quitarle los ojos de encima a la Amiga. Ahí mismo: ¡¡¡Boom!!!La Esposa se levanta y le pide a la Amiga que le zafe el vestido. Al Viejo Guerrillero se le aceleran los latidos y no sabe si a causa del pasado o del presente, tal vez de sus dos fantasías, la perdida y esta que vive…

La Amiga le retira el vestido y los ajustadores y pasa sus manos por los hombros. Las manos de la india acariciando el lomo sonrosado de la Esposa, su sexo frotando el gran culo de algodón, sus labios apenas posados en los hombros… y desde atrás, aprieta los senos blanquísimos apuntando hacia el hombre… Esas eran sus tetas, ven y tómalas… Los brazos de la Esposa se extienden hacia las nalgas dela Amiga y permanecen así, de pie, cuerpo contra cuerpo y las manos de la Amiga bajan hasta el sexo de la Esposa y le retiran el blúmer y comienzan a acariciar los labios rosados y la Esposa estira el cuello y profiere un tenue quejido y da un giro y las dos mujeres se abrazan, se besan con todos los deseos que implican hacerlo para el hombre que espera en la cama con el alma partida por dos bombas y la lejanía de una ventana…

El Viejo Guerrillero abre los ojos y las ve venir hacia la cama y allí, en la misma habitación es la enseñanza otra. Una fantasía lleva a la otra… “Cojones, Dios mío, ¿cómo uno no va a desear a dos mujeres así?” Primero el Viejo Guerrillero y la Amiga se besan…La Amiga se vuelve a la Esposa y los ojos de esta le dicen “Muy puta y poco lesbiana”… y siente sobre sus pechos los sabios muñones, sus manos pudieron equivocarse un día: las mujeres estallan para adentro… “No siento asco ni nada”, se dice la Amiga. A las caricias del Viejo Guerrillero se suman las de la Esposa.

–¿Te gusta el regalo? –murmura la Esposa y no se sabe a quién va dirigida la pregunta, sólo el placer de decir lo que necesita el próximo instante.

La pareja cesa de acariciar a la Amiga y entre las dos mujeres desnudan al Viejo Guerrillero…

–Ahora se la vas a mamar como a él le gusta –dice la Esposa y la Amiga se sitúa entre las piernas del hombre y se entrega extraviada a ejecutar las deliciosas órdenes de la Esposa.

La Esposa conoce los secretos que encantan a su hombre, y la buena alumna de la Amiga hace que de nuevo, al cabo del tiempo, el mundo en torno al Viejo Guerrillero se detenga al borde de la explosión… Pero algo ocurre que la hace desistir: como en tantísimas fantasías contadas al oído del Viejo Guerrillero, la Esposa abandona las órdenes a su discípula y hunde su cabeza entre las nalgas de la india en busca de su sexo, mamey abierto, y la Amiga abandona el pene del marido y el hombre ve las manos de su mujer aferradas a las nalgas morenas y el cuello blanco subir y bajar al ritmo del placer y la Amigase tiende en la cama y abre las piernas y la Esposa acepta con un quejido la nueva posición…

–Ahora sínguenme bien rico…, los dos… –pide, exige o suplica la Amiga, todo a la vez…

En la mente del Viejo Guerrillero un rayo de luz, o de sombra, lo hace vacilar. Está embarcado en la primera de sus fantasías, esta ha tomado cuerpo, es un hombre incluido en lo imposible. ¿Qué hubiera sucedido en caso de concretarse la otra de sus fantasías, la grande? Los pensamientos son veloces e intensos…La Amiga gime ansiosa de ser penetrada, la Esposa le hace lugar y él no sabe si elegir entre su pene o el muñón y lo piensa detenido a mitad de una mala escena de una mala película erótica… hasta que el rayo en su mente se aguza…

Entonces tiene la sospecha de que sus dos fantasías, y todas las que existen, son una puta mierda cuando te las echas encima…