Capítulo I. Un día antes en Cuba

Verano del 2013. Trinidad, situada al sur de la región central de Cuba, fue la tercera villa fundada por España en la isla, a principios de 1514. Ciudad de arquitectura colonial, con mansiones, plazas e iglesias cuidadosamente conservadas por sus actuales habitantes, como reliquias heredadas de sus ancestros. Pervive ahí un espíritu de vivacidad que contagia a quienes la visitan, y dejan en los turistas el deseo irreprimible de regresar.

Cartas

CARTA PRIMERA 5 de mayo de 1637.   Bella paloma de plumaje nacarado, cuello de tornasol y patitas rojas; ya que tu prisión te parece tan cruda que quieres suicidarte dándote en los hierros de tu jaula, te vuelvo la libertad. Pero como sin duda tú no quieres dejarme, sino para buscar una persona a quien aprecies más que a mí, he tenido tentaciones de vengarme de tu ingratitud. Declaro, pues, que he tratado de hacerte pagar con una cautividad eterna el favor que te hice, porque el corazón humano es tan egoísta que no hace nunca nada sin exigir una recompensa, que a veces excede con mucho al beneficio hecho. Vete, pues, gentil mensajera, vete a presentar mis respetos al que o a la que te llama, a pesar de la distancia, y a quien buscas atravesando con los ojos el espacio. Este billete que ato a tu ala es la salvaguarda de tu fidelidad. Adiós, pues, la ventana […]

Cuatro

La historia comenzó como un juego de niños, el pasado y el presente se trenzaban como los remolinos del río por el que navegábamos seguidos por el rayo de luz. César Casariego, a los veinticinco años, sentía orgullo al declarar que no necesitaba de la ayuda de nadie para enfrentar el mundo y ganarle la partida. César era un pez que nadaba a contracorriente en la pecera de la vida. César no era un vistoso goldfish de vientrecito dorado. César era un pececito de lomo gris con una lista plateada en el dorso y afilada cola terminada en punta de sable. César un fiero pez de juguete que al ver su reflejo en el borde de cristal de la pecera, colérico, se embestía a sí mismo.

José Luis y Carole

José Luis López había notado la presencia de aquella estudiante en el comedor universitario de la calle Mabillon. Siempre la veía entrar a la misma hora, a la una menos diez. Después de preparar su bandeja en la larga cola que nunca dejaba de formarse a esa hora, iba a sentarse siempre a la misma mesa.

El viaje

En la primavera del año 1829 el autor de esta obra, que había venido a España atraído por la curiosidad, hizo un viaje desde Sevilla a Granada, acompañado de un amigo, miembro de la Embajada rusa en Madrid. La casualidad nos había reunido desde regiones muy distantes, y la semejanza de aficiones nos despertó el deseo de peregrinar juntos por las románticas montañas de Andalucía. ¡Si estas páginas llegan a sus manos, ojalá que le recuerden las escenas de nuestro aventurero viaje, ahora esté ocupado en los negocios de su cargo diplomático, o mezclado en el bullicio de la corte, o ya esté abstraído ante las galas de la naturaleza; y ojalá que también puedan traerle a la memoria los detalles de nuestra amena excursión, y con ellos el recuerdo de un amigo al cual ni el tiempo ni la distancia harán jamás olvidar la dulce memoria de su amabilidad y gran valía!